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PARABENOS

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SOCIO APROFARM

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¿Se pueden utilizar los parabenos en formulación?

SECRET. TECNICA APROFARM

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Los parabenos o parabenes son unos compuestos químicos muy utilizados en los cosméticos. Están ampliamente extendidos porque son baratos y se necesita poca cantidad para que cumplan su función como conservantes.
Sin embargo, algunos están bajo sospecha de que puedan pueden alterar el equilibrio hormonal del organismo, una acción que se conoce como disruptora endocrina.
No todos los parabenos son iguales ni tienen el mismo riesgo. Muchos son utilizados industrialmente y se cuentan en las composiciones de muchos medicamentos y cosméticos.
Los admitidos por la legislación de cosméticos en Europa son:
Methylparaben y ethylparaben: no son motivo de preocupación si se usan en las concentraciones permitidas. Son seguros y eficientes conservantes. Aparecerán al final de la lista de ingredientes del cosmético (significa que están presentes en baja cantidad). Estos conservantes deben encontrarse en un máximo del 0,4% de concentración en un producto (o el 0,8% si son mezclados).
Butylparaben y propylparaben: aunque su concentración suele ser baja, el Comité Científico de Seguridad de los Consumidores de la Comisión Europea, SCCS, ha recomendado reducir su límite legal. Recientemente la Comisión Europea ha limitado el uso de estos parabenes al 0.14%, ya sea cuando se utilizan solos o mezclados. Además se prohíben en productos destinados a la zona del pañal para menores de 3 años, como las cremas del culito del bebé, ya que la piel de la zona del pañal puede estar dañada o irritada, lo que aumentaría el riesgo de absorción de estas sustancias.
Por precaución evitar butylparaben y propylparaben en productos que permanecen sobre la piel (cremas y lociones corporales) durante varias horas, así como en niños menores de 3 años y embarazadas.
Para más información:
Los parabenos son considerados (White-Chu, 2011) como sensibilizantes cutáneos, capaces de provocar reacciones retardadas de hipersensibilidad. Por otro lado, dado su carácter lipófilo, los parabenos pueden ser absorbidos a través de la piel y pasar al torrente sanguíneo. Una vez en el interior, los parabenos pueden conjugarse en el hígado con glicina, sulfato o gluconato, siendo eliminados con la orina. Sin embargo, pueden acumularse en los tejidos; de hecho, se ha observado (Smith, 2009) que estos compuestos están presentes en los tejidos neoplásicos del cáncer de mama en  niveles que van desde 20 a 100 ng/g. Además, la actividad estrogénica de los parabenos ha sido puesta de manifiesto en estudios in vitro, habiéndose observado un efecto inductor del crecimiento en células tumorales humanas MCF-7, procedentes de cáncer de mama (Darbre, 2004).
En definitiva, estos productos han sido cuestionados por poseer un cierto grado de actividad estrogénica y perturbar la actividad de los propios estrógenos fisiológicos, así como provocar alteraciones mitocondriales (Crinnion, 2010). En este sentido, tanto el p-hidroxibenzoato de metilo, como el de propilo, son potentes inhibidores de la función mitocondrial en células humanas (Golden, 2005). En concreto, se ha sugerido este efecto deletéreo sobre la función mitocondrial podría ser la responsable de un potencial efecto sobre la fertilidad en varones humanos (Soni, 2002).